Junio 2013
3 publicaciones nuevas
Mayo 2013
14 publicaciones nuevas
I was disposable. I was something that you could get rid of. You did. Disposable, like a plastic bag or a plastic fork. Now I see that you didn’t worth it more than those.
Mantengo lo que dije. Y lo mantendré hasta que se me haga ver lo contrario.
Yesterday, it was raining a lot. At 2 am in the morning, I decided to go for a walk. I didn’t know where I was going. The rain was strong, so I got wet. And I found the bridge.
I was standing in the middle of the bridge, looking at the river. I saw a lightning in the sky. I look up and I feel the rain in my face. Sure I thought that was the last time for me feeling that. I thought that was the last thing I could feel.
What I thought standing there was horrible, but I was wondering what would happen after, if it would hurt.
There was nobody that could stop me. I held my phone waiting for a call, from someone. I was wondering if somebody was caring about me. They didn’t. Nobody knew what I was about to do.
I don’t know what made me step behind. I started walking back to my place, but only after looking back and see the river again, probably it’s not gonna be the last time that I do that.
Not even I, but my body, decided not to do it. Maybe next time nothing will be able to stop me.
Otro. No sé si llegaré al final. No sé que me pasa. Mi cuerpo tiembla y deja de responder.
Así no quiero vivir.
Y hoy, a las 3 de la mañana digo que mi Erasmus ha sido una experiencia que sólo se vive una vez… Y menos mal.
Que asco de vida joder.
Quién mi diría a mí que pasaría por este lugar en algún momento de mi vida. Gracias a una amiga, tuve una oportunidad de ir, y creo que volveré.
En el avión hacia Copenhage desde Ámsterdam conocí a un señor mayor de Chicago, que en un principio pensó que era americano por mi acento, lo cual me enorgulleció bastante. Nunca olvidaré de la charla que tuve con él.
Llegué a Dinamarca. Lo que más me impresionó fue lo organizado que es todo, con las bicis, la universidad, los museos… Todo está bien calculado y funciona bien.

Las bicis tienen una gran importancia en toda la ciudad, es muy fácil encontrar millones de ellas en las esquinas. Tienen sus propios carriles y las tratan como coches pequeños, con semáforos y señales específicas. Hay que decir que es muy cómodo y relajante ir en bicicleta por una ciudad tan bonita en vez de usar el transporte público.
Me gustó mucho el estilo de la ciudad, los edificios, los barcos, las calles… Todo tiene un encanto que no he visto demasiado por otros lugares. Anima pasear por la ciudad, sólo por el hecho de caminar por ella.

Me enteré de muchas cosas curiosas que tiene la Copenhage. Se supone que se puede tener sexo en la calle siempre que no se ofenda a nadie, y de igual manera, estar desnudo y pasearse por ahí. La universidad es gratuita, lo cual es un punto a tener en cuenta. Los precios de todo son altos, pero tal como me lo habían puesto pensé que lo serían aún más. Al estar cerca de Malmö, la gente podría ir a comprar un coche allí y llevárselo a Copenhage, porque el precio sueco es más bajo, pero es ilegal por los impuestos del país. Si te pillan con un coche comprado allí y no puedes demostrar que vives en Suecia… Tendrás un problema.

El uno de Mayo hay una fiesta bastante grande en un césped enorme del que no recuerdo el nombre. Algo político, había banderas comunistas por todos lados, pero la gente disfrutaba de la bebida y de los conciertos que allí había pasando un poco del tema político. Desde por la mañana temprano empezaban a beber y a pasarlo bien. Tuve la suerte de poder ver esta fiesta y además, de tenerla con buen tiempo (un tiempo inmejorable de 15º todo el tiempo que estuve allí, muy soleado, la gente repetía que había tenido mucha suerte).

Otra cosa curiosa es que con el buen tiempo, el sol atrae a la gente a salir de sus casas y tomarse una cerveza en las terrazas de los bares. A pesar de que el tiempo está mas caliente, las terrazas tienen mantas en cada silla para que la gente se tape, me pareció muy curioso.
En el museo vi que las costas de Copenhage (y de Dinamarca) se llenan de ámbar natural, que proviene de Suecia. Es muy común encontrarse tiendas vendiéndolo en miles de formas en anillos, collares, pulseras…
Un día fuimos a Malmö, una ciudad sueca cerca de Copenhage, uno de mis sitios preferidos del mundo desde el momento en el que puse un pie allí. Sus calles, su gente, sus tiendas… Todo parece una atmósfera acogedora de la que no me dejaba escapar. Como dato curioso, allí es donde se celebrará Eurovisión este año.

Visité la famosa sirenita, casi el símbolo de la ciudad. Y también me han dicho que ha perdido la cabeza tres veces por no se sabe quién. La visité en barco en un tour rodeando la ciudad. Curiosamente, los puentes eran muy bajos y estrechos, costaba creer que el barco no chocara ni rozara.

Visité también el barrio, ciudad o país (no sé cómo llamarlo) llamado Christiania. En medio de Copenhage, un lugar en el su gente no se considera de la Unión Europea. No pagan impuestos y viven en algo más ruinoso que el exterior. No se pueden sacar muchas fotos, ya que venden drogas blandas como si de fruta se tratara. El sitio estaba muy curioso.

Salí de fiesta, conocí gente… Me lo pasé bien. Llené un poco el vacío que tengo dentro. Salí en bici por la ciudad, volví borracho montando en ella y me caí en la misma puerta del lugar en el que me hospedaba. Al día siguiente salí también y dormí en una casa que no me esperaba. Muchas cosas y muchas que explicar.

A todos les digo TAK por el viaje que viví. Definitivamente volveré.
Me dio por leer su viejo blog. Leí lo que escribió cuando hicimos un año. Quién me diría que eso cambiaría radicalmente.
El mundo está tan roto para mí, no consigo estar demasiado feliz…
Así es como me recuerda y me recordará…
Ojalá fuera fácil estar bien! Pero gracias por el ánimo.
Las canciones significan momentos para mí, casi todas tienen cierta historia que decir. Me alegro de que te gusten.
Nombres de persona o de usuario? Es una pregunta dificil de responder…
Echo de menos muchas cosas que tenía y ahora no tengo… Una en especial… Parece que no me llena del todo lo que hago.
No sé cuando saldré del agujero, pero al menos se que he subido un par de peldaños en la escalera al cielo… De miles y miles que parece tener.
Echo de menos mi vida.
2 de Mayo. Año y medio después de que entendiera lo que significaba querer y lo hiciera con toda la fuerza de mi alma.
Soy consciente de que las cosas nunca salen como uno las espera. Este Erasmus me ha enseñado cosas que nunca pensé que aprendería. Mis viajes me intentan hacer olvidar algo que nunca olvidaré.
Ni siquiera llegamos a año y medio juntos… Pensé que yo valdría lo suficiente como para durar eso y más, como para llegar donde muchos no conseguían llegar. Sigo siendo esa persona de antes de estar con ella. Lo he comprobado aquí en Copenhage. Sigo siendo esa persona que por alguna razón, conoce personas con demasiada facilidad. Sigo siendo lo que ella llamaba “un payaso”. Sigo siendo esa persona de la que ella se enamoró. Pero no he conseguido que ella siga conmigo. ¿Por qué? Poco importa ahora. No puedo recuperarla.
He aprendido que soy diferente. Que no soy como los demás. He aprendido que no en todos los lugares del mundo uno conoce a gente con la que quiera estar, que es imposible encajar en un país que no está hecho para uno.
He decidido viajar para recuperarme, para aprender, para tachar países en los que quería estar, pasarlo bien. Está siendo difícil, viendo que otras personas (incluida ella) avanzan donde yo no puedo avanzar, tienen experiencias que yo no alcanzo a comprender, maduran donde yo no he conseguido madurar… Es demasiado complicado para mí entenderlo todo, todo lo que piensan los demás.
Mis opciones ahora son claras. Tengo que acabar una carrera que ahora no me importa para quizás hacer un máster en Budapest, esa ciudad que tiene dos caras para mi persona. Esa ciudad que fue un intento fallido pero que tanto me gustó. Pero hay otra opción: Nueva York. Esa ciudad que me espera, que siempre vuelve; esa ciudad a la que renuncié por tener una vida maravillosa que agradecía tener.
He pensado que soy poco maduro para muchas cosas, pero he comprobado que soy maduro para tantas otras. Mi progreso en la vida va por otro camino. Otro camino que quizás otros amigos han recorrido. Pero yo soy así. Voy a mi aire por un mundo por el que nadie va.
Me duele el corazón, me duele el alma. Todavía la quiero, sí, pero espero que eso cambie. Mucha gente dice que tengo que esperar a una chica a mi altura, que sea tan maravillosa como yo. Opino que da igual, porque el amor es ciego y no se decide a quien se quiere.
Estoy viajando para olvidar que la quiero, estoy viajando para descubrirme a mi mismo, estoy viajando para descubrir dónde está mi lugar, y espero que ocurra pronto.
Sueño con el día en que la conozca. En que conozca a esa chica a la que no le importe esperar, a la que no le importe la distancia, que sepa que puede confiar en mi sin dudarlo ni un momento. Sigo siendo yo, sigo siendo esa persona en la que se puede confiar, esa persona en la que todos pueden apoyarse, esa persona que deja que lloren en su hombro. Esa persona que da charlas a quien lo necesita y a personas que quiero que se sienta felices. Ya lo hice una vez. Sé que puedo hacerlo de nuevo.
Nuestra relación nunca será igual. Ella puede que se olvide de mí. Ya lo hizo alguna vez… O no, pero eso parecía. Quién sabe. Lo que me ha demostrado esa relación es que sé querer, se ser un buen novio, y sé ser un buen compañero y amigo. He cometido errores, pero se aceptar cuando me equivoco.
Soy único en el mundo. Los demás lo son, pero no como yo, y ahora lo veo muy claro. Dinamarca me lo ha enseñado.
En septiembre empezará el nuevo año y la nueva época. Una “nueva era” para todos. Veremos quién se ha equivocado y quién ha hecho lo correcto. ¿Yo? Quién sabe lo que será de mí, en qué grupo de los dos estaré, pero sé que fui lo suficientemente maduro para aceptar lo que soy capaz de hacer y lo mucho que soy capaz de amar y hacer locuras por la persona amada. Eso nadie me lo podrá quitar.
Abril 2013
23 publicaciones nuevas
Ahora mismo me duele el cuerpo del gimnasio. Puedo decir que me duele el cuerpo por dentro y por fuera.
Cada cosa que hago parece ser peor que la anterior. He decidido no hacer nada.
Que se haga de mí lo que haya de hacerse. Me entrego a las manos de Dios, del destino, de la providencia o de la coincidencia, si es que cualquiera de ellos existe. Estoy cansado de pensar. Estoy cansado de querer hacer lo correcto y que todo me salga mal.
Veremos que es lo que me depara el futuro, pero no tengo esperanzas en él.
Iasi, Rumanía. Siete de la tarde. No hay internet, no hay electricidad, no hay agua caliente. Hora de poner en práctica mis conocimientos de supervivencia para lo próximo que se avecine.
Hasta más ver. Hasta que el destino decida que tengo que cruzarme contigo.
Recuerdos y más recuerdos… Ahora todo está verde y hay gente tumbada en la hierba… What a beautiful mess…
Esta canción expresa muchísimo. Vuelvo a ella cada vez que quiero sentirme tranquilo, o cuando quiero recordar buenos momentos.
Quise muchísimo a una persona. Más de lo que ella misma puede imaginar. La hice feliz. La hice tan feliz, que hasta lloraba de emoción y alegría.
No sé lo que pasará cuando vuelva, pero espero que esa persona recuerde que la quise tanto como para llenar el infierno, la Tierra y el cielo. Que recuerde que a cada despedida que teníamos, sus lágrimas aparecían. Y que después de saber que no la iba a volver a ver, brotaban las mías.
Comprender que esto es un paso en la vida es difícil, pero así ha de ser. Al fin y al cabo, la vida es un desastre. Pero siempre es un hermoso desastre.
Amé. Amé bien. Eso ni ella ni nadie me lo pueden negar.
Debería hablar de cómo me siento volviendo a Iasi después de una semana sin estar por aquí. Pero es lo mismo de siempre… Todo igual, demasiados recuerdos que evitar, demasiadas cosas que no quiero ver. Acabo de llegar y ya me quiero ir, pero no a Las Palmas o a Nueva York, sino a un lugar tan nuevo que no tenga nada de relación con lo que he vivido hasta ahora.
He encontrado post-its, he encontrado fotos, he encontrado de todo. Nunca pensé que unos buenos recuerdos me hicieran sentirme tan mal. No puedo negar que me siento mejor, el tiempo pasa despacio, pero pasa.
El Erasmus me está enseñando una cantidad de cosas que cuesta aceptar. Cuando vuelva a Las Palmas definitivamente, echaré de menos la libertad que tengo ahora, y además, tendré que pasar por momentos difíciles. Mi vida será trastocada este verano, pero espero que todo salga bien… Desde que me lo dijeron, estoy preocupado, pero espero ser lo suficientemente maduro como para aceptar lo que pueda pasar, sea lo que sea. Espero que de todo lo malo que pase este año, esa persona no me sea arrebatada. Julio será un mes duro.
Este año está llenándose de golpes y más golpes. No paro de recibir estocadas punzantes al corazón, y mi espalda se está llenando de cargas que harán que caiga al vacío para no salir. No entiendo cómo es posible que mi vida haya cambiado tanto en un mes. A veces deseo salir del mundo, cerrar los ojos y no volverlos a abrir.
Copenhage se ve a lo lejos, y ahora mismo espero con ansia el momento en el que llegue a mi destino. Lo que venga después, el dichoso tiempo lo dirá. Odio estar en esta transición. Ver cómo todo a mi alrededor va mejorando y cómo yo me voy estancando en un pantano, hundiéndome en unas arenas movedizas de las que no hay salida… Es una sensación horrible.
He descubierto que lo que quiero no hay nadie ahora mismo que me lo pueda ofrecer. Quisiera saber dónde está mi futuro, pero en asuntos del tiempo es todo demasiado incierto, demasiado aleatorio, demasiado azaroso. Ojalá las cosas fueran diferentes, y mi suerte no fuera tan escasa. Aprecio lo que tengo, porque lo que se ve en el futuro no es nada prometedor. Agradezco tener buenos amigos, personas a mi lado, aunque alguna de ellas caiga irremediablemente en el olvido y en el pasado como una piedra se hunde hasta el fondo del río.
Muchas veces desearía poder viajar atrás en el tiempo para enmendar mis errores, pero hay muchos problemas, como el punto hasta el que retroceder. Si no eres capaz de saber hasta que punto volver en el tiempo para tratar de arreglar las cosas, es que no hay solución posible. Te queda ir al futuro en vez de al pasado para huir de los problemas. Pero el futuro sigue asustando, puede que no nos guste lo que veamos y acabemos enloqueciendo.
Desearía saber que hice en el pasado para que mi futuro esté en este agujero del que parece que no puedo salir.

Berlín ha sido una gran oportunidad de reunión con la gente a la que más aprecio. Me he vuelto a sentir en Las Palmas durante un tiempo. Risas, fiestas… Locuras en general. Las que solíamos hacer antes de separarnos y las que ahora fueron tan reales que no podía creer que siguieran siendo así.
Los tres hemos cambiado, el Erasmus nos ha cambiado. Pero en el fondo, seguimos siendo los mismos, las mismas personas que una vez decidimos que serían importantes para nosotros.
En este momento necesitaba caras conocidas, compañeros que me conocieran y que me supieran aconsejar. Mejor ellos que nadie.
Berlín ha estado increíble por eso y porque la ciudad es una pasada. He descubierto que me encanta coger el metro, que me intereso por ello. En Budapest ya vi que me parecía algo muy útil y me interesaba por saber de ello. También he conocido a alguien muy interesante con el que he hecho buenas migas. Tengo que ir a Irlanda algún día.
Y después de ello, el día antes de irme de Berlín para llegar a Bucarest y después a Iasi, a las tantas de la noche, hablo con alguien a quien no esperaba. En el momento más oportuno que podía haber escogido, apareció ella. Una vieja amiga de la que no sabía nada desde hace meses.
Por una causa o por otra, me quedé en Bucarest en casa de una amiga francesa que me cae muy bien. Hice un tour por una ciudad rumana que no había visto antes y que decía que no quería ver. Me ha entrado por los ojos y me ha gustado, sorprendentemente. Quizás fuera la guía, pero me ha gustado de verdad. No pensaba que fuera así, pero uno nunca sabe lo que puede impresionarnos.
Después del tour, por la noche, fui a tomarme una cerveza con esta chica, y me sorprendió aún más que me dijera que necesitaba una cara conocida como la mía. Incluso me dijo que si se mudaba a vivir sola, podía quedarme en su casa y venir a Bucarest cuando quisiera. Tome nota, porque en los meses que me quedan aquí no será la última vez que esté aquí, o eso espero.
Viajar me está reconfortando. Creo que es lo que haré hasta que mi mente se estabilice por completo. Estoy conociéndome y aprendiendo, y si conozco otras cosas mientras, pues bien recibido sea.
Copenhage se ve allí a lo lejos, pero tengo ganas de llegar. Moverme es lo que necesito.
Ahora mismo estoy en el aeropuerto de Bucarest esperando a que salga mi avión hacia Praga y desde allí, a Berlín. Allí me encontraré con caras conocidas, personas a las que hace mucho que no veo.
Esto me hace falta, llevo dos semanas en las que no me encuentro a mi mismo, mis intereses han dejado de ser los que eran, y mi vida ha tomado otro camino.
Estoy mejor que antes, pero necesito tiempo y distracciones. Ir a ver a Sara y, aunque sea por poco tiempo, a Carlos, me sanará las heridas que me quedan.
Los echo mucho de menos.
See, I know my destination but I’m not there…
Life’s just not fair… Life’s just not fair…
Please, stop. I fall on my knees and pray. I’m begging God with tears in my eyes.
Marzo 2013
9 publicaciones nuevas
“Si está lejos de los ojos, está lejos del corazón.”
Esto es un proverbio árabe oído hace unas horas de un chico de Jordania. Me ha hecho pensar mucho sobre lo que me ha pasado. Yo pensaba que mantener una relación a distancia sería difícil, pero soportable.
Me ha explotado en la cara.
No he podido mantener una relación como la que he tenido con esta distancia de por medio. Ahora no sé lo que pensar sobre querer, sobre amar. Ese amor incondicional que lo supera todo. Aguantamos hasta que ella dijo “basta”.
Si me paro a pensar ahora, me pregunto si yo lo hubiera dejado por la distancia, si sólo ha sido que ella lo ha dejado primero por la razón que sea.
Yo he pensado siempre que podía aguantar porque aquí no había nada mejor que ella, y no quería arriesgarme a perder algo maravilloso por algo temporal y vacío. No es nada agradable que te digan que lo que has estado esperando en este Erasmus (volver a estar juntos) ya no va a poder ser, y que precisamente lo único que te queda es algo temporal y vacío. No es nada esperanzador.
Ahora he comprendido lo que significa todo. Aunque hubiéramos estado separados también, quisiera haber cogido un país que me gustara. En el que yo decidiera vivir y pasear por sus calles por el hecho de alegrarme al verlas. Eso no lo tengo aquí. Esto no es bonito. Tiene sus cosas buenas, ya lo he dicho, pero no me quedaría a vivir aquí de ninguna manera. No me hace querer quedarme aunque tenga a todo el mundo lejos.
Acabar la licenciatura… Me parece una estupidez ahora. Es precisamente en lo que no debería haberme fijado. Tengo amigos que se quieren quedar en los sitios en los que están de Erasmus porque las oportunidades allí son mucho mejores que las que pueden encontrar en España. O incluso personas que, a pesar de no saber lo que harán, miran al exterior pensando que en España no se quedarán. ¿Que harán con la carrera? No lo sé. Pero de seguro que estar lejos del país natal será mejor.
La distancia me ha hecho ver que uno puede poner todo dentro de una casa, como sus sentimientos, sus pensamientos, amor, cariño… Que nada te asegura que si sales un momento y vuelves no te la encontrarás quemada con todo dentro. Y no te queda nada.
La distancia también me ha enseñado el valor de una llamada de teléfono en la que no se dice nada. En la que se llama solo por sentir a la otra persona al otro lado. Ese sentimiento de sólo sentirla.
Ahora estoy lejos de los besos, lejos de las caricias, lejos del cariño, lejos de la ternura, lejos de los abrazos… Lejos del amor. Se acabó todo eso. Esperaba tenerlo cuando volviera, pero no va a ser así. Me tendré que acostumbrar a estar solo de nuevo, a ser el que era antes.
La distancia me robó lo que yo más quería en el mundo. El Bichito que tenía en la mano y que cuidaba con mi vida se ha ido volando.
Se fue. Y lo último que me dejó fue un beso entre lágrimas en un aeropuerto.
“Pick you up, let you down, when I wanna go to a place I can hide.
You know me, I had plans, but they just disappear to the back of my mind
Oh, can it be,the voices calling me? They get lost and out of time.
I should’ve seen it glow, but everybody knows that a broken heart is blind… That a broken heart is blind…”
Necesito que alguien valore lo que ella no supo valorar.
“Es mejor haber amado y perdido que no haber amado”
Alfred Tennyson no tenía ni idea de lo que estaba diciendo, sólo era un poeta que quería pasar a la historia con una cita que se le ocurrió quizás tomando un café y le pareció buena.
Sufre tú, hijo de puta.
Me siento horriblemente mal ahora. Muy mal. Estoy que no puedo ni conmigo mismo. Se ha acabado. Por el motivo que sea… Esa persona especial me ha dejado.
La distancia es horrible. Nunca es buena, nunca. Me ha separado de una persona a la que quiero más que a mi vida, y que nunca olvidaré. Eso es así.
No puedo pensar en que llegará otra, porque yo la quiero a ella. Ya lo veré diferente algún día, pero no hoy.
He de decir que intenté ser el mejor novio del mundo y así han acabado las cosas. Soy un idiota por pensar que las cosas durarían para siempre.
A seguir adelante. O no.
Mi próximo destino es Budapest, Hungría. Y no voy mal acompañado. En una semana iré a ver qué tal está eso por ahí.

Tengo ganas de llegar y ver como es todo. Viendo fotos del Parlamento me dan ganas de quedarme allí.
Llevo de Erasmus desde el 22 de Septiembre del año pasado que llegué a Iasi. La verdad es que me he hecho muchísimo a este sitio, a hacer cosas, a llevar una vida y a moverme como si llevara toda la vida aquí. Hoy me he dado cuenta de que me queda mucho menos tiempo del que llevo aquí. Estamos a principios de Marzo, lo sé, pero parece que la cosa se está acabando. Y al parecer, no me hago a la idea de que esto pueda acabarse.
Por una parte, cuando llegué pensé que esto estaba mejor de lo que pensaba. Después de llevar aquí un tiempo, no me gustaba. El sol no se veía demasiado a menudo, el frío siempre hacía que tuviera que abrigarme un montón, y aún hoy en Marzo tengo que hacerlo. Cuando llegó la nieve, todo se me ensuciaba, los pantalones se manchaban de barro. Se hacía imposible caminar por el hielo (me he caído dos veces, incluso pocas son). Está el asunto del idioma también, no se puede llegar muy lejos con cuatro palabras, y no es tan bonito como para querer aprenderlo. Incluso un amigo rumano, cuando le dije que quería aprender rumano, me dijo “¿Para qué?”. Como para pensárselo.
Entre tantas cosas, no me gustaba estar aquí. Pero pienso en volver e inmediatamente pienso en lo que pierdo si me voy. He hecho amigos aquí, pierdo la oportunidad de viajar por Europa, el precio de las cosas aquí es bastante más barato que en España, las fiestas me gustan más… He conocido a gente de muchísimos sitios del mundo, y con ellas, muchas personalidades. Cada vez que salgo hay muchas probabilidades de conocer a alguien nuevo de algún lugar del mundo. Me he dado cuenta de que no quiero perder eso.

Con todo, sigo diciendo que este lugar no es el mejor del mundo… Pero no está demasiado mal. Todo parece que tiene su lado bueno, y en este caso es bastante grande y no me había dado cuenta.